Contenido proteínico
Gran parte de los lácteos provienen del procesado de la leche de la vaca que está compuesta principalmente de agua con un contenido aproximado de 4,8 % de lactosa, 3,2 % de proteínas, 3,7 % de grasas y un 0,19 % de contenido no proteínico, así como un 0,7 % de cenizas. Las principales familias de proteínas en la leche son las caseínas, las proteínas de los sueros de leche y las inmunoglobulinas.
Contenido graso
El contenido graso de la leche de vaca es un complejo de lípidos que existe en forma de glóbulos microscópicos (1-4 μm) en una especie de emulsión aceite-agua a lo largo de la leche.
Carbohidratos y otros
El principal carbohidrato en la leche es la lactosa (en una proporción del 5 %).17 Se trata de un disacárido formado a partir de la galactosa y de la glucosa. La lactosa forma casi un 54 % del total de los contenidos no grasos sólidos de la leche. Proporciona de igual forma un 30 % del contenido calórico de la leche. Cuando la leche se agria la lactosa se convierte en ácido láctico.
Nutrición
Desde el punto de vista nutricional los productos lácteos se caracterizan en regla general por la gran cantidad de calcio mineral que pueden aportar al organismo,43 proteínas de alta calidad, vitaminas A y D. El hecho de que el calcio esté unido a la proteína caseína y el contenido en vitamina D, pudiera hacer que este calcio sea más biodisponible (véase: metabolismo del calcio).
Ventajas
El beneficio mayor de tomar lácteos es el calcio. Estos productos a base de leche cubren las necesidades de calcio, y por esta razón son buenos para el capital óseo del organismo.
Pero en estos últimos años, se les está atribuyendo otras muchas propiedades a los lácteos, como los efectos probióticos, la regulación del peso y la protección contra el riesgo de sufrir un cáncer de colon. Por lo tanto es lógico que los productos lácteos tienen un lugar especial en la alimentación diaria.Desventajas
Al igual que para todos los alimentos, cuando
se consume más de la cuenta, surge otra serie de problemas. Si se comen
de más, no se suele comer otra cosa. Además, un alimento siempre tiene propiedades particulares. Si estas se presentan en exceso, pero también a la inversa, si son insuficientes, comienzan otro tipo de problemas.
Consumir grandes cantidades de leche expone el organismo a ciertos desarreglos, como el exceso de alcalinización,
o si se consume mucho queso, los aportes elevados de grasa y sal pueden
ser nefastos. De igual modo, muchos yogures a base de frutas aportan
demasiado azúcar. Destaquemos igualmente que los productos lácteos no desnatados, los quesos y otros derivados contienen demasiada grasa, y eso a la largo es malo para el organismo.